Aprender a lanzar y apuntar
Lanzar un dardo no tiene ningún misterio, pero unos pocos gestos simples marcan toda la diferencia entre un dardo que clava y uno que se desvía. Aquí tienes las bases, capítulo a capítulo, para adquirir buenos hábitos desde el principio.
1El agarre
Sujeta el dardo como un bolígrafo, apoyado en la última falange del pulgar y el índice, con el dedo corazón como soporte. Es el ca…
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2La postura y el equilibrio
Coloca tu pie delantero en la línea de tiro (el oche), apuntando hacia la diana. Es el que soporta la mayor parte de tu peso y te …
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3El movimiento del brazo
Levanta el antebrazo hasta que el dardo quede a la altura del ojo. Tu codo se mantiene alto y apuntando hacia la diana: actúa como…
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4La puntería y la alineación
Alinea tres puntos en una misma línea: tu ojo dominante, la punta del dardo y la zona que apuntas. Cerrar el otro ojo ayuda a menu…
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5El soltado y el acompañamiento
Suelta el dardo cuando tu antebrazo esté extendido hacia delante, en el punto más alto del gesto. Los dedos se abren juntos, sin s…
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6La regularidad
El secreto de los buenos jugadores no es la fuerza, sino la repetición del mismo gesto. Agarre, postura, carga, soltado: siempre i…
Leer el capítulo →Ponlo en práctica.
PlayDart cuenta tus puntos mientras trabajas tu gesto. Empieza una partida o un entrenamiento.
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